En el Liceo Lunita de Chía creemos que la libertad también se construye desde la educación, el arte y la cultura. Porque un pueblo que educa, que canta, que danza, que comparte y que conserva sus tradiciones, es un pueblo que jamás pierde su identidad.
Gracias a nuestros estudiantes, a las familias, a los docentes, al personal administrativo y de servicios generales, a cada voluntario y colaborador que hizo posible esta gran jornada. Un agradecimiento muy especial a Diana Barriga, por ponerle el alma y el sabor a cada plato, y a Empanaditas Mirey, por abrirnos las puertas de su espacio y convertirse en parte de esta hermosa historia.
Y gracias a cada persona que compró una gallina, que compartió una publicación, que hizo una llamada, que invitó a un amigo o que simplemente creyó en nosotros.
Porque este viaje no es solamente comprar unos tiquetes. Es preparar instrumentos, uniformes, logística, alimentación y cada detalle necesario para que nuestros niños lleven con orgullo el nombre de Colombia más allá de nuestras fronteras.
Ahora vienen nuevos retos, y estamos seguros de que, como siempre, la gran Familia Lunita caminará a nuestro lado.